EMBARAZO GEMELAR – Reacción y cuidados

¡¡Cucuuuuuu!!

Otra vez por aquí… y siiiiii, con uno de esos temas que me tocan el alma porque para mi lo más bonito que me ha pasado en la vida es ser madre de gemelas.

Hoy se celebra el Día Internacional de las Familias y hoy hace tres años que tras sufrir un aborto me hicieron entre otras, una prueba que os cuento más abajo, la prueba más dolorosa de mi vida, pero que tras ella cumplí el sueño de mi vida, crear mi familia.

Seguro que muchos de vosotros en el momento de planificar vuestro embarazo, o bien en vuestro embarazo sorpresa, en algún momento de las primeras semanas habéis pensado

¡Como vengan dos…!

Suena a miedo, suena a.. ¡Dios mío que locura y qué ruina!

En mi caso fue toda una alegría, después de sufrir un aborto para mi cuando me confirmaron que eran dos recibí la mayor alegría de mi vida, el mejor regalo.

Jamás olvidaré ese día, los que me seguís ya sabéis que lo he contado en algún otro post, ni olvidaré el día ni a los Doctores que tuve la suerte de que me hicieran el seguimiento.

Cuando te confirman un embarazo gemelar por un lado es una preciosa noticia, pero por otro desde ese primer instante recibes la primera noticia que te mantendrá asustada durante el resto del embarazo, y es que no podemos olvidar que es un embarazo de riesgo. El cuerpo de la mujer está preparado para gestar un bebé, todo lo demás convierte esa gestación en un estado de riesgo tanto para la madre y como para los bebés.

Así que cuando tu Doctor de comenta que uno de los dos fetos puede no sobrevivir, es increíble, pero acabas de recibir la noticia y ya sientes un dolor enorme, y tu cabeza no deja de pensar y de suplicarle a la vida que algo tan terrible no suceda.

Por lo demás, mamis recién estrenadas en la gestación múltiple, que no cunda el pánico.

Os voy a contar como fue mi embarazo múltiple durante las 37 + 6 semanas de gestación.

Aun recuerdo ese 15 de mayo de 2015, acudí como una valiente a la prueba más dolorosa de mi vida “HISTERIOSALPINOGRAFÍA” . Se trata de una radiografía de contraste de las trompas para ver si son permeables o hay algún problema. Tenía amigas que habían pasado por la misma sin dolor, pero no fue mi caso. Grité como si de un parto se tratara a pesar de la corta duración de la prueba y pasé un día con unos dolores terribles, pero Dios mío, a pesar de tener las trompas bien, yo creo que al haber tenido un aborto anterior me dejaron más que limpia, porque acto seguido me quedé embarazada.

Días antes de mi falta venía haciéndome test de embarazo ultra sensibles, a nadie, excepto a mi amiga Carolina le había enseñado la foto. Ella desde un principio me dijo la famosa frase que tanto he leído y escuchado durante mi búsqueda y después ¡¡VEO SOMBRA!!

No quería ilusionarme pero después de una larga búsqueda y un aborto, el miedo se aferra  a ti que no hay quien te lo quite, pero en el fondo quería creérmelo y así es como hice. Cada día me hacía un test de ovulación, os sonará imposible pero cuando estás embarazada los de ovulación se van marcando cada día más y más, mucho más rápido que los de embarazo. Cuando comencé con los de embarazo la sombra se veía más y más, hasta que a un un día antes de la falta me hice un clearblue que dijo……

¿Os hacéis una idea de mi cara? Estuve esperando a que Guillermo llegase del trabajo por la mañana para enseñárselo, aguanté sin llamarle y no olvidé su… ¡Lo sabíaaaa!

Durante esos días sentía un cansancio diferente a todos los que he sentido en mi vida y eso me hizo soñar y sentirme embarazada antes de confirmarlo. Recuerdo pasear con mi madre y vacilar con ella en broma pero en serio con “yo creo que estoy embarazada”.

El caso es que sin dudarlo  a los poquitos días, tras dos manchados leves acudí a urgencias, pero como me sucedió en el embarazo anterior, confirmaron beta y lo único que se apreciaba en sus equipos era el útero preparándose para anidar. A pesar de pedir progesterona u otras vitaminas para fortalecer la implantación del feto me dijeron que no era necesario, que era pronto, así que sin dudarlo me fui a mi ginecóloga privada ese mismo día, la que comenzó a controlarme a raíz del aborto y la que no cambio a día de hoy por nada.

En mi primera visita era pronto según decían en el hospital.. pero… vimos esta cosita…

Si en urgencias del Hospital no se veía nada, aquí se veía un saquito, un saquito que luego se dividió en dos.

Como podéis suponer la primera alegría fue que estaba embarazada y en mi mente todo el tiempo pensaba en un@. Mi Gine si que me mandó progesterona desde ese instante, la cual estuve tomando hasta la semana 15 de embarazo, además me dio unas vitaminas FEMIBION, las cuales estuve tomando antes y durante el embarazo.

A partir de ese momento tenía mi eco con ella y con la Seguridad Social, ya que al ser de riesgo y haber tenido un aborto anterior, todo el control me lo hacían en el hospital.

Recuerdo de nuevo el primer día en el que se confirmó la gran noticia.

Os prometo que fue maravilloso, os prometo que ese día cambió mi vida para siempre y a mejor.

Ahora centradas en el embarazo os contaré que al llevar el control gestacional tanto por lo público como por lo privado veía a mis peques todos los meses mínimo dos veces y eso lo hacía muy llevadero, ya que no olvidemos y estaréis de acuerdo conmigo el resto de mamis, el embarazo son nueve meses de preocupación.

Cualquier síntoma, cualquier novedad es un miedo, así que sólo nos consolamos cuando acudimos a consulta y nos dicen que todo va fenomenal.

Tengo que reconocer que mi embarazo no fue muy fácil. En primer lugar por las nauseas y vómitos que me acompañaron hasta el sexto mes.

¿Qué hacía para llevarlo lo mejor posible?  Tomar CARIBAN. Si , fue mi aliado y gracias a él lo pude llevar mejor.

A partir de la semana 20 ya tenia contracciones, no de parto, pero si contracciones que me quitaban las ganas de caminar, el útero se contraía y la tripa se ponía súper dura ¡Qué sensación! Así estuve hasta dar a luz con una frecuencia de contracción cada 2 min, 3 min.. 5 min..  En nochebuena tuve que ir a urgencias por una gastroenteritis y casi me dejan ingresada, por suerte como las contracciones eran las “normales” desde hacía semanas, me dieron el alta.


A L I M E N T A C I Ó N

Estar embarazada no significa comer por dos, pero estar embarazada de múltis tampoco significa comer por tres. Al principio subía muy poco de peso, pero poco a poco eso iba subiendo, subiendo que me puse en 24 / 25 kilos más. Es cierto que la matrona me regañó, me puso la dieta que aplican a las mamis con diabetes gestacional, pero vamos.. yo me comía todo. Mi marido me compraba cada mañana unos triángulos y cuernos de chocolate  de los de toda la vida que me entraban entre pecho y espalda de maravilla. ¡Qué ansiedad por favor!

Comía fruta sin piel, me quedaba más tranquila que lavándola

Las ensaladas todo sin piel y los brotes los lavaba con agua abundante y un chorrito de AMUKINA.

Evitaba salsas caseras, todo lo demás que viene en bote no pasa nada porque lleva su control sanitario.

Los quesos que venden en supermercados son el 99% pasteurizados, con lo cual yo muy fan de ellos quitaba la piel y listo.

La carne muy hecha

Pescado, siempre siempre lo congelábamos.

Embutidos cero.

Ibéricos cero, tan sólo una vez probé un trozo de jamón ibérico y me sentí mal, porque ojo con la conciencia.

Nada de alcohol ni bebidas gaseosas, ni excitantes, así que yo opté por agua , rica agua y leche. 

Nada de tabaco

Aquí podéis ver mi evolución… con mi 1.80 de estatura tenía espacio para gestar a mis dos gemelas sin llegar a reventar.

DI A LUZ DE 37+6


D E S C A N S O 

Como buena embarazada me dormía por las esquinas, así que procuraba dormir bien por la noche y no perdonar mis siestas, además como los vómitos no me dejaban tregua, durmiendo era como mejor lo sobrellevaba.


D E P O R T E

Al haber sufrido un aborto me aconsejaron no hacer deporte hasta la semana 12, una vez superada comencé a ir al gym hasta que en la 20 que comenzaron las contracciones y como el cuello del útero se había borrado, lo mejor era no arriesgar, así que tuve dos parones. Opté por hacer cardio y un poco de pesas con el peso mínimo, así como ejercicios de pilates para embarazadas.

Una vez comenzaron las contracciones tuve que parar, me era imposible y además me recomendaron reposo relativo.


BAJA DURANTE EL EMBARAZO

¿SI o NO?

Si me hubiera dejado llevar por mi médico de cabecera hubiese disfrutado de todo el embarazo más. No la cogí y no por gusto, todo fue por el qué dirán, molestará, porque si, a día de hoy molesta que te ausentes de tu puesto, si ya de por si el día que tienes revisión te ponen mala cara, como para darte de baja.

Yo tuve que llegar a un acuerdo con mi jefe, ya que corría riesgo de preclamsia. Muchas horas sentada y acababa la jornada con los pies que no me entraban en el zapato y además ya me subía la inflamación hasta la rodilla. Así que o cogía baja, o venía días sueltos a trabajar y así hice. Comencé viniendo tres, luego lo bajé a dos y al final lo dejé en uno, así hasta que di a luz, pero no os lo perdáis, como no le quería dejar tirado, acordé venir días sueltos nada más dar a luz e ir cogiéndolos como días de vacaciones. A los doce días de dar a luz estaba sentada en mi despacho, con mis dos gemelas en sus cucos y pensando… ¡Esto debe cambiar!

Así que al quinto ya le propuse hacerlo desde casa y así estuve hasta que cumplieron siete meses y  medio que comenzaron la guarde. Acumulé vacaciones, permiso maternidad y lactancia.

Ya sabéis que de lactancia tenemos una hora más que con un embarazo único y de permiso de maternidad , dos tristes semanas más.

Conclusión: Si volviera a quedarme embarazada, todo cambiaría y no volvería a cometer la locura de venir a trabajar, ni tampoco a trabajar desde casa, pero amigas, de todo se aprende y ya me gustaría a mi volver a repetir jejeje.


LA HORA DE DORMIR

Las siestas las disfruté muchísimo pero en la recta final no podía descansar. Me sentaba en la cama con cojines y me iba deslizando poco a poco hasta que conseguía tumbarme al cabo de horas. De lado me ponía un cojín en la tripa, mover el peso de dos era horrible, boca arriba me asfixiaba, y entre las piernas también necesitaba otro cojín porque el dolor era importante. Siempre dormía del lado derecho por eso que te dicen que es mejor para el feto y pasan mejor todos los nutrientes  y evitamos disgustos como los casos que se dan de reventamiento de la vena aorta.


MALETA HOSPITAL

Como ya os habrán dicho a las multimamis , existe mucha opción de que el parto se adelante y nazcan prematuros, por lo que a partir de la semana 30 es aconsejable tener preparada la bolsa del hospital.

No os volváis locas mamis, para nosotros nos dan de todo. Yo con la cesárea no utilicé el pijama que compré, ni nada de nada. Me llevé un neceser con mis cosas de aseo pero allí a diario te dan tu pijama limpio, totallas, empapadores, compresas, esponjas.

A los bebés se los llevan cada mañana, los asean y los traen súper limpitos y bonitos. Te dan todos los pañales, empapadores, esponjas y bibes que necesites. Así que llevaros ropita para su salida, manoplas y gorros de cambio, polainas por si hace frío y una mantita. En nuestro caso como vivimos al lado, en una de las salidas Guille fue a por los chupetitos y mi querida mami las trajo prendas de la talla 0, porque aunque nacieron grandes la talla 0-3 para esos primeros días baila un poco.


CONSEJOS

Siempre, siempre, seguir las instrucciones de tu médico, acudir a todas las clases de preparación al parto que puedas y no obsesionarte con nada. Disfrutar de cada momento y hazte muchas fotos, muuuuchas fotos porque luego es precioso poder recordarlo.


PARTO GEMELAR

Pasamos la navidad después de aquella gastroenteritis que casi nos deja ingresadas y Carlotta y Julietta continuaron súper cómodas hasta que  en monitores de 37+5, después de decirme que las gemelitas estaban de maravilla en la barriguita de mamá,  les dije que yo no podía más y como estaban perfectivas decidieron programarlo.

Recuerdo ese día, Guille se fue a trabajar y yo me quedé en casa. Dejé todo limpio, impecable y preparado para salir al día siguiente. No olvidaré la llorera de por la noche, un vídeo que hice a mis niñas hablándolas sobre nuestro encuentro. Tampoco olvidaré mi pena por dejar a mi perrita en casa, mi fiel Bimba, la que me acompañó durante todo el embarazo.

A la mañana siguiente Guille vino a recogernos, si, recogernos porque teníamos que dejar a Andreas y Aitana en casa de una mamá del cole que fue la que los llevó. bimba se quedó en casita, tenemos unos amigos en el mismo portal que la sacaban y con los que se quedaron Andreas y Aitana esa primera noche, además de llevarles al cole etc.

Llegamos al hospital y súper contentos, hasta que comenzon a prepararme para inducirme y ahí vino la tensión. La Doctora que me atendió el día anterior en monitores, me dio a elegir entre parto natural (una estaba colocada) y cesárea, me dijo que tenía hasta el día siguiente a las 8:30 h. Así que opté por cesárea.

En paritorio me decían que era imposible me hubiesen dado a elegir y bajó hasta la Jefa de Paritorio, me explicó todas las desventajas de la cesárea pero no pudo convencerme cosa de la que me alegro. ¿Por qué? Por que poco después en el informe de alta descubrí que Carlotta, la primera Gemela venía con prolapso de cordón. No quiero pensar que hubiese pasado si mi niña hubiese intentado nacer de forma natural y la hubiese costado. Ese cordón por delante de su cabeza podría habernos traído consecuencias muy graves que por suerte no nos ha tocado vivir.

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Una vez decidido me comenzaron a preparar y todo fue de maravilla.

El personal del Hospital Príncipe de Asturias excelente, matrona, ginecólogo, anestesista y todo el equipo que llenaba la sala de quirófano. Recuerdo y puedo incluso volver a sentir ese nerviosismo que me recorría por dentro porque se avecinaba la hora de besar a mis princesas.

Carlotta, la primera en nacer con sus 2.990 kilos y sus 50 cm y Julietta la segunda con  3.330 Kg y 52 cm. Recuerdo ese momento en el que me las pusieron encima, recuerdo mi llanto desconsolado al besar a Carlotta y que continuó mientras besaba a Julietta. No las tuve mucho tiempo porque hacía frío e hicieron el piel con piel con mi marido.

Qué sensación tan bonita , qué momento tan sumamente mágico.. lo peor, las horas en la sala de recuperación. Si a las 13 horas me llevaban allí a las 18:40 de la tarde y muerta de dolores ya pedí que me subieran a planta que necesitaba ver a mis hijas. Las había visto bien la cara por foto, Guillermo bajó emocionado a mostrarme sus primeras fotos y yo ansiaba por subir a verlas.


El post parto fue otro episodio que contaré en otro post, en la sala de recuperación el dolor era terrible y es que al no dar lactancia materna me pusieron oxitocina para contraer el útero y de verdad, terrible. Las contracciones que no tuve para dar a luz vinieron después y no había calmante que lo frenase, daba igual.. tocaba aguantar.  Eso sumado a una intervención quirúrgica como lo es una cesárea, con la correspondiente contracción de intestinos que sufrí, fue brutal. Intenté ponerme de pie y era imposible, así que tres días de ingreso saben a poco, deberían ser siete como mínimo y si no, que opinen otras mamis y cuenten qué las parece.

Cuando me subieron a planta es cuando ya fui inmensamente feliz. Mis princesas ahí estaban tan pequeñitas, tan buenas desde que nacieron y es que si futuras multi mamis, se pueden tener dos y más y ser buenos comiendo y durmiendo, se puede tener un parto múltiple y organizarte a las mil maravillas.

Carlotta y Julietta nos lo pusieron muy fácil, el mes más complicado fue el primero.. pero de ahí a que comenzasen a caminar, fue todo sobre ruedas, luego ya la cosa cambia, es una etapa más dura ya que si te salen activos como ellas, prepararos para no parar jajaja.

Espero haberos servido de ayuda a todas las futúras mamis múltiples, pronto os contaré como fue la recuperación de mi embarazo gemelar.

¡Feliz día!

Besos mil

N